Lecciones de Liderazgo de Jack Welch

Lecciones de Liderazgo de Jack Welch

Memo y Jack Welch

Por: Ing. Guillermo Gutiérrez Díaz

Director General de “Consultoría en Excelencia Organizacional”

El pasado 1 de Marzo del 2020 falleció Jack Welch, quien ha sido reconocido por muchos como el CEO/Hombre de Negocios más importante del siglo XX. Líder inspirador, revolucionario, disruptivo, innovador, polémico, controvertido, pero sin duda alguna fue un líder que marcó a muchos en los negocios y que creo una escuela de liderazgo interesante de analizar.

Tuve la fortuna de conocerlo en el mes de Marzo de 2005, cuando asistí al “World Business Forum: Leadership Speaks” en los Ángeles, California. En lo personal, he tenido la oportunidad de poner en práctica algunas de sus enseñanzas y comprobar sus beneficios, por lo que no he querido dejar pasar la oportunidad de mostrar algunas de sus lecciones más importantes que compartió en varios de sus libros, artículos, conferencias y entrevistas, como un pequeño homenaje a su trayectoria. QEPD

  1. Un liderazgo basado en la integridad. El estilo de liderazgo de Welch podría resumirse en su defensa de la integridad: los líderes tienen que ser, por encima de todo, transparentes. Esto también implica que las labores de gestión deben compartirse con los trabajadores, en una metodología de gestión que bautizó como “High Involvement”. Para Welch, un líder es aquel que guía a sus subordinados a través de la confianza, el respeto y la transmisión de energía, pero nunca de la presión
  2. El líder no debe ser el más talentoso del equipo. Welch defendía que un equipo en el que la persona más inteligente es el líder tendrá serios problemas. Por eso, buscó siempre de rodearse de personas “más inteligentes” que él y creó la estrategia de “Stretching”, que consistía en poner a sus colaboradores el reto de conseguir objetivos cada vez más alto. Además, el líder tiene que ocuparse de preparar su propia sucesión, desarrollando a sus colaboradores.
  3. Los líderes se aseguran de renovar constantemente a su equipo, procurando que los cargos estén ocupados por las personas correctas, los capacitas para que hagan correctamente su función y los motivas y reconoces para así no solamente motivar a ellos sino a los demás miembros del equipo.
  4. Los líderes no sólo deben asegurarse de que los empleados vean la misión, sino de que la vivan.
  5. Los líderes deber ser “encantadores”, generar mucha empatía, ponerse en el lugar del resto para saber como piensan y que les deben decir, utilizan bastante su inteligencia emocional.
  6. Los líderes crean confianza con su sinceridad, transparencia y méritos: deben ser honestos con todo el mundo en la compañía. La sencillez y humildad es muy importante. No permitas que tu cargo, sea cual fuere, se te suba a la cabeza.
  7. Los líderes deben tener el coraje de tomar decisiones impopulares: el líder no existe para hacer que todo el mundo sea feliz, sino para liderar. Muchas veces lo correcto, lo ético, no es lo que a todos gusta, sin embargo, tienen la fortaleza necesaria para defender sus principios.
  8. Los líderes cultivan sus virtudes, en el trabajo hay muchas virtudes que se pueden utilizar: perseverancia, aprovechamiento del tiempo, prudencia, fortaleza para acabar un trabajo bien hecho inclusive cuando uno está ya cansado, optimismo para no desmotivarse fácilmente. Los líderes fomentan el riesgo y el aprendizaje con el ejemplo: si queremos que nuestra gente haga algo nuevo, debemos hacerlo primero nosotros.
  9. Los líderes reconocen los logros de su equipo y los celebran en grande.
  10. Más formación igual a más confianza, un trabajador rinde más cuando tiene confianza en sí mismo, y hay que entender que no hay mejor forma de adquirir esa confianza que a través de la formación continua.
  11. Cambia antes de que te veas obligado a hacerlo, no basta con adaptarse a los cambios, sino que hay que adelantarse a ellos. Cuando el ritmo de cambios dentro de la empresa es superado por el ritmo de cambios fuera, es que el final ya está cerca.
  12. Enfréntate a la realidad tal y como es. No como era antes o como desearías que fuera.
  13. Si no controlas tu destino, cuenta con que alguien más lo controlará.
  14. Diálogo abierto y en todas las direcciones. Hay que reducir los peldaños existentes, de modo que la distancia entre el líder y el último operario sea lo más corta posible. Esto deriva en empresas más ágiles y por tanto más flexibles y veloces. Hay que abrir el diálogo entre todos los miembros de la organización, tanto hacia abajo como hacia arriba. Al fin y al cabo, los empleados están más cerca de los productos y servicios que se ofrecen y también de los clientes.
  15. Hay que tener optimismo a la hora de buscar un propósito. Toda empresa debe tener un propósito, que es el que debe marcar el camino a seguir. Si una empresa apuesta por los valores adecuados, los resultados acaban llegando por sí solos.
  16. En los negocios hay que buscar una ventaja competitiva. Si no tienes una ventaja competitiva… no compitas.
  17. Ser los terceros no es una opción. Significa que las empresas deben buscar ser las primeras o las segundas en sus respectivos mercados. Ninguna compañía puede conformarse con la idea de que simplemente le vaya bien.
  18. Sin complejos a la hora de fijarse en los demás. La organización sin fronteras fue otra de las grandes ideas de Welch. Significaba que las compañías deben estar abiertas a tomar ideas del exterior siempre que sean buenas y no fijarse ninguna limitación o barrera. Hoy se le conoce como “Benchmarking”.
  19. Calidad por encima de todo lo demás. Una de las obsesiones de Welch era la calidad. De hecho, también ideó la estrategia Six Sigma, que consideraba en crear equipos dedicados a alcanzar la perfección mediante un proceso formado por cuatro etapas: medida, análisis, mejora y control. Y para saber si esa calidad se estaba consiguiendo habría que prestar atención a tres variables, que también están interconectadas: la satisfacción del cliente, la satisfacción de los empleados y el flujo de caja.
  20. Finalmente, el éxito en los negocios se reduce a tres palabras: Personas, Producto y Beneficios. Si no te rodeas de las personas adecuadas, no tienes mucho que hacer con las otras dos. Si tus acciones inspiran a los demás a soñar más, aprender más, a esforzarse más y ser mejores, enhorabuena, eres un buen líder.

 

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